0. Situaciones motivacionales.
Deberíamos iniciar el trabajo con la presentación
de situaciones motivacionales que ayuden a captar la atención del
alumnado en torno a los valores que queremos trabajar en clase.
I. Preselección de los objetivos y contenidos de
cada área, en función de los problemas seleccionados
El profesorado preseleccionaría los objetivos y contenidos de cada
una de las áreas integradas en la unidad didáctica más adecuados
para trabajar los valores seleccionados.
II. Identificación y análisis de un problema y planteamiento
de lo que queremos hacer
Una vez captada la atención del alumnado, la clase debe decidir
qué problemas se propone abordar para elegir las acciones que llevará
a cabo para intentar mejorar.
Conviene señalar la importancia de orientar el trabajo
sobre el tema elegido hacia situaciones que impliquen la puesta
en práctica de acciones tendentes a mejorar los valores que queramos
trabajar, y no sólo a su conocimiento.
El proceso de identificación y análisis es muy importante
porque es la base del proceso de trabajo con el alumnado. Nos proporciona
un conocimiento bastante exacto de lo que el alumnado conoce sobre
el tema, sus concepciones previas, etc. Pero debemos establecer
con la mayor precisión posible el grado de complejidad con que queremos
y/o podemos abordarlo.
Se sugiere la elección de problemas cercanos al
alumnado, que sientan como propios y les resulte fácil tanto la
reflexión como la obtención de más información.
El proceso puede ser el siguiente:
1. Identificación de situaciones en las que se
manifieste el problema
2. Comprobación de que dichas situaciones corresponden
al problema
3. Clasificación de las situaciones
4. Priorización de las situaciones
5. Análisis de las causas de las situaciones priorizadas
6. Búsqueda de soluciones a las situaciones priorizadas
III. Investigación/estudio de las soluciones
planteadas al problema.
Una vez que se han seleccionado una serie de soluciones
para resolver o mejorar el problema planteado, se sugiere el siguiente
proceso de investigación:
1. Plantear qué información nos hace falta conocer
para abordar las soluciones elegidas para resolver el problema.
([8])
2. Obtención ([9]) de la información: selección
de las estrategias de enseñanza más adecuadas. Si se elige una
enseñanza basada en la investigación, es importante decidir:
- ¿Qué procedimiento (estrategias, técnicas
y/o instrumentos se va a utilizar para recoger la información?
- ¿Cómo nos vamos a organizar para recoger la
información?
3. ¿Cómo analizar, representar e interpretar esa
información?
4. ¿Cómo vamos a comunicar la información obtenida?
IV. Selección de los objetivos y contenidos
de cada área, en función de la investigación/estudio de las soluciones
planteadas al problema.
Esta selección se debe producir en distintos momentos:
A. En el proceso de identificación y análisis
del problema:
· Una vez que la
clase haya decidido que problema va a abordar.
· Durante el proceso
de identificación y análisis.
B. En el proceso de investigación/estudio de las
soluciones:
· Una vez planteada
qué información nos hace falta conocer para abordar las soluciones
elegidas para resolver el problema.
V. Selección de criterios, técnicas e instrumentos
para la evaluación:
A. Del aprendizaje del alumnado.
B. De la unidad didáctica.
C. Del profesorado.
VI. Puesta en práctica del proceso de investigación/estudio.
Relato del desarrollo de las actividades previstas en el plan de
trabajo diseñado.
VII. Elaboración de un plan para la puesta en práctica
de las soluciones:
¿Qué acciones vamos a desarrollar?
¿Qué necesitamos (materiales, recursos, etc.)
para desarrollarlas?
¿Cómo nos organizamos para desarrollarlas?
VIII. Puesta en práctica de las acciones.
Relato del desarrollo de las actividades previstas
en el plan de trabajo.
IX. ¿Qué hemos aprendido de esta experiencia?
Comunicación de los resultados de la evaluación
prevista y conclusiones de cara a la nueva unidad didáctica.